En la explanada del Monumento a la Madre, a las 15 hrs, con una temperatura de 5 grados centÃgrados, este martes un indigente duerme, siempre custodiado por su fiel guardian, que como dice el letrero del fondo, bien puede tener los motivos del lobo para hacerlo. La cobija, también duerme el sueño de los justos, pero independiente de su objetivo.
Un gran testimonio de los contrastes aùn en las circunstancias màs difìciles