Un caso emblemático es el de Sami Muhyuideen al-Hay, un reportero de Al Jazeera, detenido en la frontera entre Pakistán y Afganistán en diciembre de 2001, y luego encerrado en la prisión norteamericana de Guantánamo, sin una acusación formal en su contra.
Algo similar ocurre con el fotógrafo Bilal Hussein de la Associated Press, detenido en Irak desde hace 19 meses. Autoridades de las Fuerzas Armadas norteamericanas, declararon que el caso de Hussein “podrÃa ser remitido a cortes iraquÃesâ€, aunque hasta ahora no se han exhibido evidencias que justifiquen su detención.
Hay periodistas detenidos en 24 naciones. Un 57% de los que están en la cárcel sà han sido acusados formalmente, pero de “subversión†o de “atentar contra los intereses nacionalesâ€.
En Irán, según señala el CPJ, hay otro ejemplo. En julio fue apresado Seddigh Kaboudvand, director del ahora censurado semanario “Payam. Mardomâ€, de Kurdistán. Desde entonces está en prisión, sin ningún cargo formal en su contra. La lista de paÃses con mayor número de profesionales de la información en prisión son China, Cuba, Eritrea, Irán y Azerbaiján.